Florencia Guadalupe Borthagaray Fernández es Comunicadora, Activista LGBTQ+, Tesorera de ATRU Asociación Trans del Uruguay, Dirigente Sindical, Artista, Concejala vecinal del Municipio de Montevideo, Militante Social, Mujer disidente, fue distinguida con los premios ICONIC AWARDS ESMERALDA 2026 a la trayectoria social y comunitaria en Uruguay.
Florencia diálogo con Panorama Informativo y brindo detalles sobre lo vivido en la ciudad de Melo, departamento de Cerro Largo.
¿Cómo se desarrollo tu visita a la ciudad de Melo, durante la 21a Marcha de la Diversidad?.
«Mi paso por Melo, Cerro Largo, en la Marcha por la Diversidad no fue solamente participar de una marcha. Para mí, como activista LGBTQI+, visitar los territorios, escuchar, observar y conocer de primera mano cómo se organizan, qué hacen y cuáles son sus necesidades es fundamental. No podemos hablar de realidades que no conocemos ni construir respuestas desde lejos.»
¿Estuviste dando lectura a la proclama, dónde se mencionan las realidades qué se vive en Uruguay?.
«En mi intervención quise poner sobre la mesa la realidad que atraviesan muchas compañeras trans y otras disidencias en el interior de nuestro país. Cuando hablamos del llamado “interior profundo”, también tenemos que preguntarnos qué tan profundo llegan las políticas públicas y qué tan cerca está realmente el Estado de las personas que más lo necesitan.
Hablé del derecho a una vivienda digna y de compañeras que todavía viven sin condiciones básicas que jamás deberíamos naturalizar: sin acceso adecuado a la luz, al agua potable o incluso a un baño digno.
Es necesaria una mayor presencia y respuesta del Ministerio de Vivienda. También hacen falta refugios y espacios verdaderamente seguros para personas trans y disidencias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
Pero las necesidades no terminan ahí, faltan oportunidades de trabajo, y ese continúa siendo uno de nuestros grandes debes. Faltan posibilidades reales de capacitación y formación que permitan construir autonomía y proyectos de vida.
Faltan espacios culturales y artísticos donde nuestras compañeras y compañeros puedan expresarse, encontrarse, desarrollar sus talentos y también generar oportunidades.
Porque inclusión no puede significar solamente poder decir quiénes somos. Inclusión también es tener dónde vivir, poder trabajar, estudiar, capacitarnos, acceder a la cultura, crear, desarrollarnos y proyectar un futuro.Y para conocer estas realidades hay que llegar al territorio.
Las autoridades tienen que estar presentes, escuchar directamente a la gente y conocer cómo se vive fuera de los escritorios. Necesitamos que los reclamos no terminen convertidos en discursos vacíos, buenas intenciones o palabras que se repiten cada año. Las políticas públicas tienen que llegar a donde están las personas y transformarse en respuestas concretas.
También quiero quedarme con algo maravilloso de mi visita a Melo: el enorme amor, cariño y respeto que recibí de su gente. Me hicieron sentir bienvenida, escuchada y abrazada, y eso también habla de un territorio y de una comunidad.»
«La gratitud abre nuevas puertas en la vida.»
«Mi agradecimiento especialmente a Nazarena Juárez, referente del territorio, y a toda la Coordinadora de la Marcha por la Diversidad de Melo por abrirme las puertas, brindarme el espacio y permitirme compartir estas preocupaciones y reivindicaciones.
Me fui de Cerro Largo con mucho para pensar, pero también con más fuerzas y con la certeza de que hay que seguir recorriendo, escuchando, articulando y construyendo.
Las marchas son necesarias, la visibilidad es necesaria, pero después de la marcha tiene que venir la acción.
Que nuestros reclamos no queden solamente arriba de un escenario.
Que lleguen a las instituciones, que las autoridades lleguen al territorio y que los derechos lleguen a cada rincón del Uruguay.
Gracias, Melo, por tanto amor y respeto.
Hay que ir por más. ¡Siempre.!»

Florencia Guadalupe Borthagaray Fernández.
