La revelación de Dios nos permite acceder al conocimiento DE LA VERDAD.
Jesús es arrestado por orden del Consejo de los Judíos, es acusadode » agitador», «se opone a que se paguen los impuestos al César y pretende ser el rey enviado por Dios». (Lucas 23, 1-2).
Jesús es llevado ante el romano Poncio Pilato, gobernador de Judea.Pilato le preguntó: «Entonces, ¿ tú eres rey?.
Jesús respondió: tú lo has dicho. Yo soy Rey. Yo doy testimonio de LA VERDAD, y para esto he nacido y he venido al mundo: Todo el que está del lado de LA VERDAD escucha mi voz. Pilato dijo: ¿ y qué es LA VERDAD?» (Juan 18, 37-38).
A lo largo del interrogatorio, Pilato introduce otro término proveniente de su mundo y que normalmente está vinculado con el vocablo «reinado»: el poder, la autoridad.El dominio requiere un poder, más aún, lo define. Jesús, sin embargo, caracteriza la esencia de su reinado como el testimonio de LA VERDAD.
- La pregunta del pragmático Pilato hecha superficialmente con cierto excepticismo, es una cuestión muy seria, en la cual se juega efectivamente el destino de la humanidad.
Porque la verdad y opinión errónea, verdad y mentira, estáncontinuamente mezcladas en el mundo de manera casi inseparable.LA VERDAD, en toda su grandeza y pureza, no aparece.
LA VERDAD, en toda su grandeza y pureza, no aparece.
El mundo es «verdadero» en la medida en que refleja a Dios, el sentido de la creación, la razón eterna de la cual ha surgido. Y se hace verdadero, se convierte en sí mismo si llega a ser conforme a Dios.
Dios es la realidad que da a cada una de sus criaturas: el ser y el sentido.
Es la revelación del Amor de Dios a través de Jesucristo. Es la primera y suma VERDAD. Por eso Jesús les dice a sus discípulos:
«YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA».
Contribución del Discípulo Misionero.

