LA ESENCIA CRISTIANA.

LA COMUNIDAD.

SU ROL PROTAGÓNICO CON RESPONSABILIDAD… (2a. PARTE).

  • La comunidad cristiana se califica por EL TEMPLO DE DIOS (1 Cor.3.17), donde se pone el acento en la santidad que de ella se deriva para sus miembros.
  • El Espíritu Santo es creador de comunidades, porque «el Señor agregaba cada día los que iban salvando al grupo de los creyentes» (Hechos 2,47).
  • El Espíritu Santo crea comunidades de creyentes que todo lo tienen en común, que perseveran en la enseñanza misionera, anunciando la Buena Nueva ( el apostolado).
  • Las comunidades cristianas, sostenidas por la fuerza del don espiritual, son testigos de que el Señor ha resucitado, de que el Señor VIVE.
  • Ellas son por su testimonio, misioneras, mediante la calidad y la intensidad de vida, por lo tanto» contagian» a los de afuera, a fin de que puedan recibir de buen agrado el mensaje de la Buena Noticia ( que el Señor VIVE) con una fe incondicional (Hech.4,4;8,14; 13,48; 15,7).
  • «El contagio» a los de afuera, los lleva a optar por una nueva forma de vida, a volverse hacia el Señor. Es una conversión, un cambio profundo de su mentalidad (Hech. 2,40; 9,35-42; 11,21).

Contribución del Discípulo Misionero.