DESDE LA PRISIÓN, LIBERTAD.
Quiero dar inicio a esta meditación considerando la frase del astrofísico S. Hawking, el cual era ateo: “Las personas tranquilas y silenciosas son las que tienen las mentes más fuertes y ruidosas”. Dicho expresar tiene sólido fundamento, porque mientras su cuerpo permanecía en una calma absoluta y forzosa (ELA); su actividad cerebral era en él ensordecedora.
Realizando una transposición, sostengo que: “El Sistema” me obligó a permanecer en un lugar que llegó a ser abominable; más Dios hizo de mí una mejor versión, una mejor persona; más fuerte y sensible a la vez.
Logré superarme desde el silencio y la invisible actividad; produciendo la agudeza mental y la neuroplasticidad necesaria para sortear las barreras invisibles de las rejas.
Desde la esclavitud comencé a tener libertad y, desde la represión, el movimiento; porque no pudieron encerrar mi interior.
Más el Dios que no pudo reconocer S. H., me sacó del “agujero negro”; especialmente por medio de Cristo Jesús: “… buenas nuevas a los abatidos… vendar a los quebrantados de corazón… libertad a los cautivos, y a los presos apertura de cárcel” Isaías 61:1 .
Gladys B.
“BUSCA A DIOS Y EL HARÁ”.

