MEDITANDO CON LA BIBLIA.

LA ADOPCIÓN ES MI HISTORIA.

Todo tema vinculado al área, toca en mí, las fibras más íntimas. Sean opiniones, resoluciones, leyes… Porque ‘ellos’ continúan pasando años dentro de un sistema, en cambio, lo que necesitan es una FAMILIA; tener padre, madre, hermanos, abuelos, tíos, primos…

¿Por qué buscar tanto las respuestas en la genética? ¿Qué integrante de ‘esa’ genética se hará cargo?… Mientras tanto, pasan los años para ‘ellos’ y, ahí están, dentro del sistema.

Es hora de comprender que el núcleo de la célula: la unidad fundamental y anatómica de todo ser vivo; está en otro lado y, de esta manera él o ella puedan nutrirse y relacionarse. Los vínculos significativos de AMOR se desarrollan con quienes te crían; no tiene la exclusividad la genética, es ahí el grave error.

Cuando la adopción es tu fibra dejas de hacer la diferencia, pasas a sentirte y haces sentir a otros, HIJO. El PADRE, Jehová Dios, lo ha enseñado así: “… habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo…” Romanos 8:15-17 .

Gladys B.

“BUSCA A DIOS Y EL HARÁ”.