¡LIMPIA DEUDAS!
¿Has orado, a razón de que tu sueldo no te alcanza para todo el mes? ¿Te han surgido deudas inesperadas? ¿Tu mensualidad ha sido trastocada? ¡Bienvenidos a la realidad de muchos! Enfatizando que, muchas veces no se trata de ser malos administradores; pues el incremento de la inflación nos juega en contra.
La Palabra nos presenta un caso muy concreto; se trata de una viuda, la cual tenía deudas y, a razón de ellas, sus acreedores tomarían a dos de sus hijos por siervos. Como madre responsable, comenzó a buscar soluciones; tocando puertas correctas. Habló con Eliseo -Profeta de Dios-, le plantea su caso y él le hace una propuesta conforme al capital en potencia, que ella tenía en su casa: una vasija de aceite.
“… Ve y pide para ti vasijas prestadas… vasijas vacías… Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una éste llena, ponla aparte… Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras… Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores…” 2 Reyes 4:1-7.
¡Busquemos en Dios las soluciones para cada situación adversa! ¡Sólo en él! Él nos guiará.
Gladys B.
“BUSCA A DIOS Y EL HARÁ”.

