DESECHADO O ESCOGIDO.
Lo que los Seres Humanos podemos desechar, aborrecer, desestimar…; por más que sea hacia otro SER Humano, es, el ser cruel, entre nosotros mismos.
En cambio para Dios, ese SER puede ser el escogido; porque él no mira y no hace hincapié conforme a nuestros ojos, los cuales, tal vez, observan: apariencia, fisionomía, estereotipo, vestimenta, posición económica, cargo, título, apellido…, la lista puede continuar.
Una clara enseñanza se la brindó Jehová Dios al último y más famoso de los jueces del pueblo de Israel, es decir a Samuel, cuando le dijo: «… No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón» 1 Samuel 16:7.
¡Me sucedió! Una historia tocó mi puerta, una historia llamó a mí corazón. No tuve oportunidad, ni hubo lugar para mirar su apariencia, porque ganó el corazón, y hoy podemos decir, que los escogidos somos ‘los dos’.
Gladys B.
“BUSCA A DIOS Y EL HARÁ”.

