MEDITANDO CON LA BIBLIA.

MENOS LOBO Y MÁS CORDERO.

CONTINÚO en el mismo lugar, rodeada de las mismas personas… de las mismas miserias y desdichas humanas.

Me di cuenta que no podía cambiar el mundo, pero sí, cambiar mi perspectiva; así fue.

Una vez que cambié la perspectiva, cambió la incidencia en mí, y de mi persona en ese mismo lugar.

Tuve que ser valiente, aún temblando, para denunciar y dar a conocer las internas que querían ocultar en ‘esa cárcel’ y, mientras denunciaba, trabajaba para dominar los deseos brutos y, aún hoy trabajo para dominarlos.

Una constante, porque será de por vida; en razón de mi honor y dignidad. Es pelear la buena batalla y no ser vencido en lo «pulsivo».

«Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad esta dispuesto, pero la carne es débil» Mateo 26:41.

Gladys B.

“BUSCA A DIOS Y EL HARÁ”.