MEDITANDO CON LA BIBLIA.

MÁS QUE UNA OBRA ARQUITECTÓNICA.


1967 -4 de noviembre- 2026.

¡Estamos de aniversario!, cincuenta y nueve años; un Templo construido y erguido por Gracia y Misericordia de Dios; a su nombre, Gloria.

El Templo, «La Casa de Dios»; es y será el lugar para reunirnos, congregarnos en Adoración, Alabanza y Reverencia al Dios Creador.

Si bien no podemos estructurar al Padre, a un único lugar (Hechos 7:48-49); hemos sabido y sabemos que él se agrada de que dediquemos un espacio físico y espiritual a su nombre (2 Crónicas 6:7-10).

¿Cuál debe de ser nuestra actitud, aún hoy, para con La Casa de Dios? La misma que tuvo el salmista:

«Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo. Reconoced que Jehová es Dios; él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones» Salmo 100.

Gladys B.

“BUSCA A DIOS Y EL HARÁ”.