Andrea, junto a su dupla de trabajo; fueron las primeras en escuchar mi decisión de ser madre.
El tiempo pasó y el anhelo de la maternidad se cumplió. Entonces, ella tuvo la amabilidad de venir junto a su familia, a conocer a mi hijo.
Le trajeron de regalo una estrellita luminosa, la cual fue recibida con mucho agrado.
Y de esta manera Andrea buscó entonar la canción: “Estrellita dónde estás, me pregunto qué serás, en el cielo y el mar un diamante de verdad…”
A la mayoría de los seres humanos les agrada mirar las estrellas; ver su luz, contemplar la inmensidad y la profundidad del universo. Pero también significa, la búsqueda de una luz, una guía y esperanza. Es la necesidad de casi todo mortal; lograr alcanzar ‘esa’ estrella, el diamante de verdad.
Para quien te escribe y para muchos otros, Cristo Jesús es y será la mejor luz y guía de vida: “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” Juan 8:12.
Gladys B.
“BUSCA A DIOS Y EL HARÁ”.

