Sobre el Cristianismo.

La existencia cristiana.

«Yo soy el camino, la verdad y la vida»

El camino.

El camino se hace a la Luz de la Palabra.Los militantes cristianos asumen el compromiso, reconociendo que la Palabra de Dios es luz en el camino de sus vidas y debe ser luz en sus vidas comunitarias.

Hacerse al camino, al echarse a andar, debe haber conciencia que al recorrerlo, su tránsito termina y tiene su conclusión en la SALVACIÓN DE VIDA.

El militante cristiano hace su discernimiento a través de la luz e impulsado por el don del Espíritu se pone en camino.

Ingresa en su conciencia a través de la fe, que es una criatura de Dios, y que el Señor lo eligió: «Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré y te destiné». (Jeremías 1,4-5).

Por lo tanto, sabe que tiene el mandamiento y sabe que tiene la misión: llevar la Buena Nueva que le pidió Jesucristo.

La militancia cristiana tiene y sabe su hoja de ruta, se pone en camino, a marcha moderada y con las luces largas.

Contribución del Discípulo Misionero.