La esencia del cristiano.
La Oración (4a parte).
- Oración profunda, llena de confianza, en la esperanza de la recompensa prometida.
Que el militante cristiano siempre debería llevar consigo:
«¡Dios mío, tómame de la mano!.
Te seguiré de manera resuelta,
Sin mucha resistencia.
No me sustraeré a ninguna de las tormentas
Que caigan sobre mí en esta vida.
Soportaré el choque con lo mejor de mis fuerzas.
Pero dame de vez en cuando un breve instante de paz.
No me creeré, en mi inocencia,
Que la paz que descenderá sobre mí es eterna.
Aceptaré la inquietud y el combate que vendrán después.
Me gusta mantenerme en el calor y la seguridad,
Pero no me rebelaré cuando haya que afrontar el frío,
Con tal que tú me lleves de la mano.»
Ester «Etty» Hillesum (15/01/ 14- 30/11/43).
Contribución del Discípulo Misionero.

